domingo, 6 de noviembre de 2011

Capitulo 1. Playas en Invierno

Me encontraba allí sentado, solo, no había nadie mas, eran aproximadamente las 6.30 de la mañana, el solo aun no había salido, y yo me encontraba sentado en la arena de la playa en pleno invierno. Podría sonar raro, pero era el justo momento para encontrarme con mi mismo, siempre que me sentía raro o extraño por cualquier circunstancia iba a esa playa y me sentaba solo, ha recapacitar de todo lo que me había ocurrido, y realmente funcionaba siempre que salía de aquella playa me sentía bien conmigo mismo.
El sol comenzó a salir por el horizonte de la playa, había llegado el momento de retirarme de aquel sitio y volver a la civilización. Volví a mi casa (vivía solo) me di una pequeña ducha, desayune y me fui a la universidad, estaba estudiando informática, me quedaban solo 2 años para sacarme el titulo universitario de Informático.
Llegue al instituto, y entre en mi perfecta clase, en ese lugar había veces que me sentía extraño, confuso… por algunas veces me lo pasaba muy bien pero otras veces, no, no se si era por o por mi compañeros de clase, yo pienso que era por mi, hay algunas veces que prefiero desconectar para no entablar lazos fuertes con otras personas, se podría decir que me considero un llanero solitario, no me gustar tener realmente ‘amigos’, solamente tengo ‘compañeros’ nada mas.
Ese día cuando entre en clase, me senté en mi silla (situada al final de la clase y sentada al lado de mi ‘compañero’ Red), y nada mas sentarme Red me miro y empezó a hablarme:

-¿Qué tal te has levantado hoy, Jake?
-Nada fuera de lo común, como siempre, todas las mañanas son una monotonía.
-Tan filosófico como de costumbre, me encanta que empieces el día de esa forma.

Red era uno de los pocos ‘compañeros’ que tenia en clase, desde chico ha estado en todos los cursos conmigo, y siempre me ha apoyado en lo que yo le he permitido, lo considero una persona de cierta confianza, solo tenia un problema y es que hablaba demasiado.

-¿Qué crees que entrara en el examen de hoy?
-Supongo que todo lo que hemos dado, ¿no crees?
-Eso lo se, me refería ha si tu intuición extrasensorial, puede ver una pregunta segura que caiga.
-Mi intuición extrasensorial como tu dices, no ve nada.
-Pues vaya…
-¿Tu no has estudiado?
-Ehmm… S-si ¡Claro!, ¿Cómo puedes dudarlo?
-No has estudiado.
-¿Ves como tienes una intuición extrasensorial? – y se echo a reír –
-Eres capaz de conseguir lo que quieres. – respire fuertemente –

En ese mismo momento entro ella, como siempre solía entrar tarde, y tenia una cara de haberse despertado hace 5 minutos, no como yo que llevaba 2 horas despierto.
También llego el profesor de Informática y se puso a darnos una charla antes del examen que teníamos a ultima hora.

-Es la hora, comienza la fiesta…

Prologo.

En un abrir y cerrar de ojos me di cuenta de que estaba encima del tejado, y sin darme casi ni cuenta había comenzado a correr, escapando de ‘algo’ que me perseguía que no me dejaba vivir tranquilo, que perecería detrás de mi ansiadamente con el fin de agarrarme y tenerme entre sus manos.
No podía respirar tranquilamente, mi corazón latía demasiado rápido parecía que se iba a romper en cuestión de segundos, la bufanda que llevaba puesta sobre mi cuello ondeaba sobre mi espalda del viento que se había producido por la rapidez de mis zancadas, el viento me azotaba cada vez mas fuerte, el cielo estaba nublado, y hacia una temperatura de 3 ºC aproximadamente, pero eso no era motivo para que yo parara de correr, saltar y caer sobre los tejados de las demás casas huyendo de ‘algo’ que no sabia lo que era, ‘algo’ que me aterraba y que no me dejaba tranquilo, y al cual le tenia que dejar atrás por que si no seria mi perdición.
A lo lejos oía a la gente gritar cosas, intentar hablarme pero no podía hacerle caso, solo podía correr e intentar respirar, en mi cabeza tenia como el sonido de un violín tocando mi propio Réquiem el cual no quería que llegara aun. Mientras saltaba una de las veces de una casa a otra, recordé su cara, su pelo, su aroma, su forma de hablar, de vestir, de actuar… recordé como era, como quería que fuese, y que quería estar con ella, eso seria otro motivo por el cual no podía dejar de correr, pero cada vez mi aliento iba disminuyendo, y las piernas me pesaban muchos mas de lo común, los músculos iba reaccionando ya bastante tarde, y mi cabeza no podía parar de pensar en ella.., sin previo aviso las piernas me fallaron y caí después de saltar al tejado de una de las casas, por culpa de esa caída me rompí el pantalón, y el abrigo, quede un tiempo caído sobre el tejado, mi cuerpo ya no reaccionaba, solamente mi mente era la que actuaba y ya estaba diciendo ¡BASTA!, cuando de repente el sonido de una canción inundo sobre mi cabeza, y volvió a recodarme a ella, esa persona por la cual luchaba, soñaba y amaba. Cogí fuerzas de no las tenia y me levante como pude sangrando, mire hacia atrás y vi un ropaje oscuro que venia hacia donde me encontraba yo, gire la cabeza y volví a correr, incansadamente, la luna se puso sobre mi cabeza, no podía parar de correr porque podía ser que ese ‘algo’ se cobrar mi vida, mis sueños y sobre todo mi amor.
Cuando ya dejaba de reaccionarme todo, pare en seco, me quede mirando el suelo, tenia la mirada perdida, rápidamente cerré los ojos un segundo, y los volví a abrir, mire hacia el frente, y vi lo que pensaba que no ocurriría nunca, enfrente mía no había nada, solo oscuridad, todo estaba negro, de repente empezó a llover sobre mi cabeza, quede quieto sobre el final del tejado, observando la nada.
No tarde mucho en asimilar lo que iba a ocurrir, cogí y me deje caer por el tejado hacia la nada…